Lo primero que me recibe al despertar y plantarme frente a la computadora es la mala noticia de que Paul London ha sido despedido de World Wrestling Entertainment. Honestamente, estoy considerando dejar de ver WWE por completo. Cuando cinco años después de mi inicial afición decidí volver a seguir la lucha profesional, comenzando por Wrestlemania 22, lo hice en serio. Desde abril del 2006 he visto todosy cada uno de los episodios de RAW, Smackdown y ECW (que también vi nacer). Aunque muchos afirman que WWE ha ido deteriorando su producto desde la desaparición de la rival WCW, 2006 fue un año casi mágico para volver a disfrutar de la lucha profesional: la victoria de RVD en el encuentro "Money in the bank" en Wrestlemania fue el disparo que puso en marcha la resurrección de ECW, una época emocionante que tuvo su punto más alto en el final del segundo PPV de One Night Stand. Asimismo, Jeff Hardy, mi luchador favorito, regresaba a los escenarios de WWE después de años de ausencia. Ya no había Rock, Austin o Jericho, y su principal estrella, John Cena, era detestada por miles, pero había mucho nuevo talento por el cual interesarse: Johnny Nitro, Shelton Benjamin, Bobby Lashley... y London & Kendrick.

Paul London y Brian Kendrick.
El periodo en el que Paul London y Brian Kendrick fueron los campeones de parejas en Smackdown fue largo y emocionante, especialmente la guerra que libraron por muchos meses contra Nitro y Mercury. Eran grandes favoritos en el "show B" por su agilidad y movimientos arriesgados, que recordaban un poco a los Hardy Boyz y, antes de eso, a los Rockers (que no era casualidad: ambos fueron entrenados por Shawn Michaels). Después de que Deuce & Domino (zzz) finalmente les quitaran el título... nada. El principio del fin se vislumbró cuando fueron transferidos a RAW, un programa dominado por luchadores lentos y corpulentos, en el que los cruiserweights sólo aparecían en pantalla para ser destruidos. A veces pasaban semanas sin que se les viera y, cuando finalmente sonaba el particular riff de su entrada, la emoción de ver a uno de ellos correr hacia el ring se disipaba pronto al ver cómo eran sometidos en un minuto, sin haber podido conectar siquiera un impacto. Patético.
Y luego, se llevan a Kendrick a Smackdown, donde se le hace todo un cambio de imagen. Debo admitir que me agrada inmensamente ver actualmente a "The Brian Kendrick" en un rol casi protagónico en Smackdown (especialmente con lo cargado de talento que se ha vuelto el show en últimas fechas), pero su ascenso como carismático villano sacrifica su excelente repertorio de movimientos. No es secreto que WWE no permite que los heels ganen limpiamente o realicen movimientos que puedan causar asombro o admiración entre la audiencia. Es por eso que Kendrick lucha al 20% estos días, dependiendo de su guardaespaldas y de tecnicismos para seguir avanzando. Igual me siento contento por él, por la visibilidad de la que ahora goza, después de casi un año de oscuridad.
Me quedé esperando el regreso de Paul London, sin embargo. Sabía que incluso en los encuentros que lo había visto como parte de London & Kendrick estaba moderando su verdadero potencial. Hace tiempo conseguí Please Don't Die: The Best of Paul London, un DVD recopilatorio de encuentros de London en Ring of Honor, y el título lo dice todo: es un suicida de primer orden. Me hierve la sangre la atención que recibe actualmente Evan Bourne con su Shooting Star Press, en vista de que London había realizado por años este movimiento de una manera bellísima y brutal. A pesar que en general London estaba de manos atadas en WWE, ver sus encuentros defendiendo el título de parejas siempre resultaba emocionante, porque en ocasiones llegaba a mostrar destellos de lo que era capaz de hacer.
Dicen que London no era muy apreciado por la compañía porque sólo se daba a notar en situaciones negativas. Cuando era campeón cruiserweight se atrevió a desafiar la política de WWE de prohibir algunos de los movimientos más peligrosos, por lo que a la semana siguiente de su queja se le despojó del título. También es memorable su rostro en el pasillo de la vergüenza de Vince McMahon, en el que involuntariamente segundos antes de que Vince "volara en pedazos" dentro de su limusina. En su momento, corrió la noticia de que la sonrisita le costó caro. Es una estupidez que por este tipo de cosas se impida que un talento contribuya al éxito de la empresa, pero ahí lo tienen: WWE tiene sus modos y siempre termina pagando con creces por sus decisiones. En este caso, es alta la posibilidad de que se les vaya un espectador.
Al salir de WWE, la mayoría de los luchadores encuentran hogar en Total Nonstop Action Wrestling, una compañía de ligas menores pero que ya ha sido acogida como opción viable por muchos aficionados a la lucha. Grandes estrellas de la WWE como Kurt Angle, Christian, Booker T e incluso Mick Foley se encuentran ya en TNA, pero hasta el momento ninguno me ha atraído lo suficiente para seguir a su programa, que siempre me ha parecido que cuenta con valores de producción a la par de Sábado Gigante. London en TNA podría cambiar eso. La promesa de un Paul London luchando al 100% es una propuesta que simplemente no puedo rechazar.
Actualmente, los únicos lazos que me atan al producto de WWE son Jeff Hardy, Santino Marella y el regreso de Edge. De hecho, ya he comenzado a dejar de ver ECW poco a poco. Lo único que podría reavivar mi interés sería el regreso de Rob Van Dam (quien por cierto, también vio truncado su camino a la fama por una tontería); por lo que leo en su blog, sin embargo, parece estar muy contento con su semi-retiro.
Por lo pronto, me puse a escarbar en mis archivos (tengo respaldados todos los RAW, Smackdown y ECW, así como los PPV, desde abril del 2006) hasta encontrar el que es posiblemente mi match favorito de London y Kendrick. Se trata de la defensa del campeonato de parejas en Armageddon, el 12 de diciembre del 2006. La noche ya había comenzado de manera memorable con el Inferno Match entre Kane y MVP, pero en la defensa del titulo de parejas le subieron a 11.

Lo que se había planeado como un defensa rudimentaria entre London y Kendrick contra William Regal y Dave Taylor se tornó épica, al convertirse en un encuentro con escaleras que incluiría también a MNM (Joey Mercury y Johnny "John Morrison" Nitro) y... The Hardy Boyz, reunidos por primera vez desde quién sabe cuántos años. Yo estaba dando maromas de felicidad. La batalla fue salvaje, veloz y fácilmente se robó la noche. Después de que terminó el encuentro, con London y Kendrick conservando sus títulos, Sara y yo nos fuimos a Sanborns a tomar un café y a comer un pastel. Ya con la taza en las manos me di cuenta de que estaba temblando. Entre la espalda en llamas de MVP en el primer match y que le explotó el rostro a Joey Mercury en el segundo, no estábamos seguros de lo que acabábamos de ver.
Si tuviera el espacio, lo montaba todo aquí. Les dejo sólo una selección de este excelente encuentro.
Tú dices, Paul London. Sólo avisa tu próximo destino y te seguimos sin chistar.
Pedro Arizpe, 11/11/08


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